Electrólisis percutánea (EPI) en tendinopatías: cómo funciona realmente

Si llevas meses con un tendón que no termina de curarse — rotuliano, aquíleo, epicondilitis — es probable que alguien te haya hablado de la EPI. Y también es probable que te hayan contado versiones muy distintas de lo que es: desde «una aguja milagrosa» hasta «eso duele mucho y no sirve». En esta entrada te explicamos qué es exactamente la electrólisis percutánea, qué dice la evidencia y cómo la aplicamos en Clínica Ansar.

Qué es la EPI

La electrólisis percutánea intratisular es una técnica de fisioterapia invasiva que combina dos elementos: una aguja de acupuntura que se introduce hasta el tejido dañado, y una corriente galvánica (continua) que se aplica a través de esa aguja directamente en la zona degenerada del tendón. Todo se hace bajo control ecográfico, viendo en pantalla exactamente dónde está la punta de la aguja.

La diferencia con la punción seca es el objetivo: la punción seca busca puntos gatillo musculares; la EPI busca el tejido tendinoso degenerado y provoca en él una respuesta controlada.

Cómo funciona

Un tendón con tendinopatía crónica no está «inflamado» en el sentido clásico — está degenerado: fibras desorganizadas, vasos anómalos, tejido que dejó de repararse. El problema es que el cuerpo ya no lo reconoce como algo que arreglar.

La corriente galvánica de la EPI produce una reacción electroquímica localizada en el tejido degenerado que provoca una inflamación controlada y localizada. Suena contradictorio, pero es la clave: esa mini-inflamación «reinicia» el proceso de reparación que estaba estancado. El cuerpo vuelve a mandar células reparadoras a una zona que había abandonado.

Por eso la EPI nunca va sola: el tejido que se está reparando necesita carga progresiva para reorganizarse. El ejercicio excéntrico posterior es parte del tratamiento, no un extra.

Qué tratamos con EPI

  • Tendinopatía rotuliana (rodilla del saltador)
  • Tendinopatía aquílea
  • Epicondilitis (codo de tenista) y epitrocleítis
  • Tendinopatía del manguito rotador
  • Fascitis plantar crónica
  • Pubalgia con componente tendinoso

Lo que dice la evidencia (y lo que no)

La evidencia es favorable pero conviene ser honestos con su alcance. El meta-análisis de referencia (Gómez-Chiguano 2021) encontró evidencia de calidad moderada de que la electrólisis percutánea ecoguiada reduce dolor y discapacidad en dolor musculoesquelético. Los mejores resultados se ven en tendinopatía rotuliana y epicondilitis, siempre en protocolos que combinan EPI + ejercicio.

Lo que no es la EPI: una solución en una sesión, ni un tratamiento pasivo. Los protocolos efectivos son de 4-8 sesiones espaciadas con trabajo activo entre ellas.

¿Duele?

La sensación durante los segundos de aplicación de corriente es molesta — un calambre profundo localizado. Dura poco y es tolerable para la gran mayoría. Las 24-48h posteriores puede haber molestia local, que es parte de la respuesta inflamatoria buscada.

Estudios y evidencia científica

  • Gómez-Chiguano GF et al. (2021). Effectiveness of ultrasound-guided percutaneous electrolysis for musculoskeletal pain: a systematic review and meta-analysis. Pain Medicine 22(5):1055-1071. Evidencia de calidad moderada de reducción de dolor y discapacidad en tendinopatía rotuliana, epicondilalgia, hombro doloroso y latigazo cervical crónico. PubMed
  • Valera-Garrido F et al. (2014). Ultrasound-guided percutaneous needle electrolysis in chronic lateral epicondylitis. Acupunct Med 32(6):446-454. Estudio de referencia: mejora del dolor y la función en epicondilitis crónica, con cambios estructurales ecográficos a largo plazo. PubMed
  • Abat F et al. (2016). Clinical results after ultrasound-guided intratissue percutaneous electrolysis (EPI®) and eccentric exercise in the treatment of patellar tendinopathy. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc 23(4):1046-1052. Seguimiento a 10 años en tendinopatía rotuliana: mejoras mantenidas en el tiempo con el protocolo EPI + excéntricos. PubMed
  • Revisión sistemática (2024). Biological and cellular effects of percutaneous electrolysis. Biomedicines 12(12):2818. Resume los mecanismos celulares: respuesta inflamatoria controlada, activación de vías de reparación tisular y remodelado de la matriz del tendón.

Cómo lo tratamos en Clínica Ansar

En Ansar la EPI se aplica siempre ecoguiada — la ecografía no es opcional. Primero porque hay que confirmar que la lesión es la que pensamos (grado de degeneración, calcificaciones asociadas, neovascularización), y segundo porque la corriente debe llegar al milímetro exacto de tejido degenerado, no «cerca».

Nuestro protocolo estándar:

  1. Valoración ecográfica inicial: confirmamos el diagnóstico, medimos la extensión de la zona degenerada y descartamos rotura que requiera otra vía.
  2. Sesiones de EPI (habitualmente 4-6, una por semana): aguja ecoguiada + corriente galvánica dosificada según tejido y tolerancia.
  3. Ejercicio terapéutico entre sesiones: excéntricos o trabajo de carga progresiva según el tendón — es la mitad del tratamiento.
  4. Tecnologías de apoyo si el caso lo pide: ondas de choque focales si hay calcificación, INDIBA para el entorno tisular, Magnetolith si hay edema óseo asociado.
  5. Control ecográfico de evolución: comparamos imagen inicial y final — no solo «cómo te encuentras», sino cómo está el tejido.

Tiempo medio de mejora significativa en tendinopatía crónica: 6-10 semanas combinando EPI + carga.

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Este artículo tiene carácter divulgativo y no sustituye el diagnóstico ni el criterio de un profesional sanitario.

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